"Yo una vez soñé que todo era de colores, que no existía el blanco y el negro, que por fin alcanzaba mis metas, que tú y yo éramos eternos. Una vez soné que tocaba el cielo con la punta de los dedos, robaba una estrella y la hacía mía, para volverme fugaz como ella y surcar un cielo lleno de luces. También soné que guardaba secretos a la Dama Nocturna, que oculta tras sus caras no deja ver como realmente puede ser.
Y en mis sueños, un pequeño querubín cuyos ojos rebosaban amor me llamaba "Mamá". "